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Bart Janssen gana el ING Night Marathon 2026

Bart Janssen ganó el ING Night Marathon 2026 en Luxemburgo. Descubre por qué las carreras nocturnas crecen en Europa y cómo prepararte para correrlas.

A runner in silhouette sprints toward the glowing finish line arch of a night marathon.

Bart Janssen se impone en el ING Night Marathon 2026

El corredor neerlandés Bart Janssen cruzó la línea de meta del ING Night Marathon 2026 como ganador absoluto, consolidando un año extraordinario para el atletismo de fondo de los Países Bajos. Con un tiempo de 2:09:47, Janssen dominó la carrera desde el kilómetro 30 y dejó atrás a un pelotón de élite que incluía representantes de Kenia, Etiopía y Alemania.

La victoria de Janssen no llega por casualidad. El atleta de Ámsterdam lleva dos temporadas trabajando con un equipo de preparación especializado en pruebas nocturnas, ajustando tanto su metodología de entrenamiento como su estrategia de carrera para rendir en condiciones de baja luminosidad. Sus compatriotas han celebrado el resultado como un hito más dentro de una racha que sitúa a los Países Bajos entre las naciones más destacadas del maratón europeo actual.

El ING Night Marathon se celebra en Luxemburgo y es uno de los eventos más singulares del calendario continental. La salida se produce pasadas las diez de la noche, el recorrido está iluminado con instalaciones de luz artificial y la atmósfera que genera entre corredores y espectadores no se parece a ninguna otra carrera del circuito. Esa identidad tan marcada es precisamente lo que lo ha convertido en una cita de referencia.

Por qué los maratones nocturnos ganan terreno en Europa

El crecimiento de las carreras nocturnas en Europa no es una moda pasajera. Eventos como el ING Night Marathon, el Wings for Life World Run o el Zurich Night Marathon han disparado su número de inscritos en los últimos tres años, y las razones detrás de esa tendencia tienen tanto que ver con la experiencia del corredor como con factores fisiológicos concretos.

La temperatura es uno de los argumentos más sólidos. Correr de madrugada o por la noche reduce significativamente el riesgo de golpe de calor y permite mantener un ritmo más estable durante toda la prueba. En verano, la diferencia térmica entre las ocho de la mañana y las once de la noche puede superar los diez grados, y eso se traduce directamente en mejores marcas y en una recuperación más rápida después de cruzar la meta.

Más allá de lo térmico, el ambiente nocturno transforma la percepción del esfuerzo. Las luces del recorrido, la música, la energía del público que permanece despierto a esas horas y la estética visual de miles de corredores con chalecos reflectantes crean una experiencia que muchos describen como adictiva. No es raro encontrar participantes que se inician en el maratón precisamente a través de una carrera nocturna y que después siguen en el circuito europeo de maratones.

Las marcas y los organizadores también han sabido leer esa demanda. El presupuesto de producción de estos eventos ha crecido de forma notable. La iluminación del trazado, los sistemas de cronometraje adaptados y las zonas de avituallamiento con iluminación propia suponen una inversión que en algunos casos supera los 400.000 € por edición. Y los corredores lo perciben: la sensación de estar en un espectáculo bien producido añade valor a la experiencia de completar los 42,195 kilómetros.

Cómo preparar tu cuerpo para correr de noche

Si estás pensando en inscribirte en un maratón nocturno, la preparación no es exactamente la misma que para una prueba matinal. Tu cuerpo tiene ritmos circadianos que influyen en el rendimiento, la termorregulación y la gestión del esfuerzo. Ignorar eso puede costarte caro en los últimos kilómetros.

El calentamiento es el primer punto que debes revisar. En una carrera de mañana, llegas al dorsal después de varias horas despierto y con el metabolismo ya activo. Por la noche, si la salida es a las 22:00, necesitas mantener tu nivel de activación desde última hora de la tarde. Muchos corredores de élite, incluido el propio Janssen, hacen un trote suave de entre 20 y 30 minutos entre las 19:00 y las 20:00 para no llegar fríos a la salida. Después descansan brevemente y repiten una activación más corta justo antes del inicio.

La alimentación también requiere un ajuste. En lugar de desayunar fuerte antes de la prueba, tienes que gestionar la ingesta a lo largo del día sin sobrecargar el sistema digestivo en las horas previas. Una cena ligera a media tarde, con hidratos de absorción lenta, y un snack de carbohidratos simples entre una y dos horas antes de la salida es el protocolo que siguen la mayoría de atletas con experiencia en carreras nocturnas.

Material, ritmo y estrategia para el maratón nocturno

El equipamiento específico para correr de noche no es opcional, es parte de la seguridad y del rendimiento. Estos son los elementos que no pueden faltarte:

  • Chaleco o peto reflectante: imprescindible para ser visible, tanto en zonas menos iluminadas del recorrido como en los avituallamientos.
  • Linterna frontal o luz de pecho: incluso en circuitos bien iluminados, hay tramos donde necesitarás ver el suelo con claridad para evitar tropiezos.
  • Ropa técnica de colores claros: potencia la reflectividad y mejora tu visibilidad sin añadir peso ni calor.
  • Gafas con lente clara o amarilla: si la iluminación artificial es intensa, protegen tus ojos de los destellos sin reducir la visión nocturna.
  • Batería extra para el GPS: las sesiones largas de noche consumen más batería porque el dispositivo trabaja con menos señal de fondo.

En cuanto al ritmo, la oscuridad tiene un efecto psicológico que muchos corredores subestiman. La percepción del esfuerzo tiende a ser más baja durante los primeros kilómetros porque el entorno te distrae y la temperatura fresca te hace sentir mejor de lo que estás. Salir demasiado rápido en un maratón nocturno es un error muy común, especialmente entre quienes lo afrontan por primera vez.

La recomendación es empezar entre 8 y 12 segundos por kilómetro por debajo de tu ritmo objetivo durante los primeros 10 kilómetros. Eso te da un margen de seguridad para el tramo final, donde el cansancio acumulado y el efecto de la noche avanzada pueden mermar tu capacidad de mantener el paso. Janssen aplicó exactamente ese principio en Luxemburgo: salió controlado, fue ganando posiciones entre el kilómetro 15 y el 30, y sacó la diferencia cuando el resto ya no podía responder.

Si te tomas en serio tu próxima carrera nocturna, incluye al menos cuatro o cinco entrenamientos nocturnos en el bloque de preparación específica. No hace falta que sean sesiones largas. Con tiradas de entre 12 y 18 kilómetros después de las 21:00 ya acostumbras al cuerpo a gestionar el esfuerzo en ese horario y empiezas a conocer cómo responde tu organismo cuando el mundo duerme y tú sigues corriendo. Para maximizar esas sesiones, aplicar los principios del entrenamiento en Zona 2 para corredores te ayudará a construir una base aeróbica sólida sin acumular fatiga innecesaria.