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El nuevo CEO de UK Active viene de los medios, no del fitness

UK Active nombra CEO a Cameron Saunders, ex ejecutivo de Fox, Sky y Paramount. La señal es clara: la industria del fitness necesita voz política, no solo expertise técnico.

Professional in dark suit holding microphone at gym's edge, facing training floor in golden hour light.

Un ejecutivo de medios al frente del fitness en el Reino Unido

En abril de 2026, UK Active, el principal organismo representante de la industria del fitness en el Reino Unido, nombró a Cameron Saunders como su nuevo director ejecutivo. El movimiento llamó la atención de inmediato: Saunders no viene del mundo del entrenamiento ni de la gestión de instalaciones deportivas. Su trayectoria incluye más de dos décadas en empresas como 20th Century Fox, Sky, Paramount y Channel 4, donde ocupó posiciones de liderazgo, incluyendo el cargo de director general de 20th Century Fox en el Reino Unido.

Reemplaza a Huw Edwards en la dirección de una organización que representa a más de 4.000 gimnasios, centros de ocio y entidades del sector fitness en todo el país. UK Active no opera instalaciones ni diseña programas de entrenamiento. Su trabajo real es otro: presionar a gobiernos, negociar con el sistema sanitario y convencer a empleadores y legisladores de que la actividad física merece inversión pública seria.

La pregunta que muchos profesionales del sector se hacen es lógica: ¿por qué poner al frente a alguien sin experiencia en fitness? La respuesta, bien leída, dice mucho sobre hacia dónde va la industria y qué necesita para crecer en la próxima década.

La actividad física tiene un problema de imagen, no de ciencia

El propio Saunders fue directo al asumir el cargo. Sus primeras palabras públicas no hablaron de entrenamiento funcional ni de métricas de rendimiento. Dijo algo más estratégico: "La actividad física es una de las herramientas más poderosas y más infrautilizadas que tenemos para mejorar la salud nacional, la productividad y el bienestar." Esa frase no es la de un técnico. Es la de alguien que sabe comunicar valor ante audiencias no convencidas.

Y ahí está el verdadero diagnóstico. El sector del fitness no tiene escasez de conocimiento científico. Hay evidencia sólida sobre los beneficios del ejercicio para la salud cardiovascular, la salud mental, la prevención de enfermedades crónicas y la reducción del gasto sanitario a largo plazo. El problema es que esa evidencia no se ha convertido en política pública proporcional. Los gobiernos siguen invirtiendo de forma marginal en actividad física comparado con lo que destinan a tratamientos farmacológicos o atención hospitalaria.

Cambiar eso requiere habilidades de persuasión, relaciones institucionales y manejo de narrativa pública. Exactamente lo que alguien con 20 años en la industria del entretenimiento ha desarrollado negociando con reguladores, construyendo alianzas y posicionando marcas ante audiencias masivas.

comparison-ceo-fitness-vs-media
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Lo que esto significa para entrenadores y operadores de gimnasios

Si eres coach o tienes un negocio de fitness en el Reino Unido, el trabajo de UK Active afecta tu día a día más de lo que probablemente percibes. El organismo tiene influencia directa sobre tres áreas críticas para el sector:

  • Política fiscal: UK Active lleva años presionando para revisar el IVA que grava los servicios de gimnasios y actividad física. Una reducción o exención podría traducirse directamente en mayor accesibilidad para los usuarios y mayor margen para los operadores.
  • Programas de derivación desde el NHS: La posibilidad de que médicos de cabecera deriven pacientes a gimnasios o entrenadores personales como parte del tratamiento depende de acuerdos con el sistema sanitario público. UK Active es quien negocia ese terreno.
  • Inversión en instalaciones públicas: Los presupuestos municipales para centros deportivos y piscinas públicas están condicionados por cómo el gobierno central valora la actividad física. La labor de lobby de UK Active influye en esas decisiones.

Cuando un trade body refuerza su capacidad de comunicación y relaciones con medios, los que trabajan dentro del sector se benefician de un entorno regulatorio más favorable. No de forma inmediata ni visible, pero sí estructural.

El paralelismo con otras industrias es útil para entender la lógica. En el cine, la música y la edición, es completamente habitual que las asociaciones del sector estén lideradas por perfiles con experiencia en comunicación, relaciones gubernamentales o lobbying, no necesariamente por cineastas o músicos. Es una señal de madurez institucional: cuando una industria deja de pelear solo por cuota de mercado y empieza a pelear por su lugar en la agenda pública, necesita perfiles distintos al frente.

crecimiento proyectado del empleo en el sector fitness hasta 2034
crecimiento proyectado del empleo en el sector fitness hasta 2034

El crecimiento del sector exige una voz política más fuerte

El contexto de crecimiento del sector hace que este movimiento sea aún más relevante. En Estados Unidos, la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS) proyecta un crecimiento del 12% en el empleo de entrenadores personales y fitness hasta 2034, una cifra significativamente por encima de la media de otros sectores. Las tendencias en el Reino Unido apuntan en la misma dirección: más demanda de servicios de bienestar, más personas buscando entrenamiento personalizado, más empleadores interesados en programas de salud corporativa.

Pero ese crecimiento no se sostiene solo con demanda privada. Necesita infraestructura pública, reconocimiento institucional y marcos regulatorios que traten la actividad física como lo que es: una herramienta de salud pública, no un lujo de consumo. Sin ese reconocimiento, el sector crece de forma fragmentada y vulnerable, dependiente de ciclos económicos y sin el respaldo sistémico que tienen otras disciplinas sanitarias.

Ahí es donde entra la apuesta de UK Active con Saunders. Un CEO con experiencia en medios no va a rediseñar protocolos de entrenamiento. Pero sí puede conseguir que el ministro de sanidad cite la actividad física en su próximo discurso. Puede construir alianzas con aseguradoras y empleadores. Puede hacer que periodistas que nunca han puesto un pie en un gimnasio entiendan por qué los presupuestos en salud deberían incluir partidas para deporte comunitario.

Para los profesionales del fitness, esto debería leerse como una señal positiva. La industria está apostando por jugar en una liga diferente: la de la política pública, la salud nacional y la agenda de productividad económica. Ese es el tablero donde se deciden las condiciones en las que vas a trabajar en los próximos diez años. Y tener al frente a alguien que sabe hablar ese idioma no es un lujo. Es una necesidad estratégica.

El nombramiento de Saunders no es una anécdota curiosa sobre un ejecutivo que cambia de industria. Es una declaración sobre qué tipo de organización quiere ser UK Active y qué tipo de batallas considera prioritarias. Para entrenadores, propietarios de estudios y operadores de centros deportivos, eso merece atención. La próxima vez que una política fiscal favorezca al sector o un programa de derivación médica incluya al fitness, habrá algo de trabajo invisible de relaciones institucionales detrás. Ese es exactamente el trabajo para el que se ha contratado a Cameron Saunders.